Estamos conectados. ¿Y?

Conectados

El programa de “Conectados” que  se emitió en la cadena La Sexta el domingo 19 no ha dejado a nadie indiferente.

Las reflexiones de profesionales adentrados en el mundo tecnológico no se han hecho esperar. Y me sumo con este post, no me puedo resistir.

¿Adicción, enfermedad social? ¿Cómo plantearnos el tema de uso de los smartphones?

Todo avanza a gran velocidad.

En el año 2000 estábamos aprendiendo a gestionar Internet tras su explosión.

Hoy 2017, tenemos todo en nuestro smartphone, Internet, redes sociales, agenda, calendario, despertador…

Vivimos la revolución tecnológica.

No es malo, de verdad que no lo es, vayamos aprendiendo.

La tecnología no es el coco.

Esperaba que por fin se hablara de este tema sin recurrir a lo general y con amplia información.

No fue así. Con todo el respeto a los profesionales del programa, creo que sólo ofrecieron un punto de vista.

Y más en un tema que está tan en lo cotidiano y que existe cierta alarma social.

No generalicemos.

Estoy aburrida de escuchar que existe adicción a los smartphones, que no teléfonos móviles “porfa please”.

Cansadita de que se cuestione el uso de los dispositivos por parte de los menores y nos olvidemos de cómo lo gestionamos nosotros.

¡Hola, somos el primer ejemplo a seguir! ¿Recordáis eso de que los niños imitan?

Nosotros mismos debemos formarnos.

Disección de un programa

00:00:00 min. a 00:06:50 min. Madre e hija.

Belén, adolescente, habla de sus rutina con respecto al uso del smartphone, consulta continuada de las redes sociales, no se lo deja nunca en casa, cuelga fotos en Instagram, lo tiene encendido encima de la mesa en el Instituto.

Interviene la madre, cuenta a los espectadores alguna de las medidas que ha tomado, como quitarle el smartphone y darle un teléfono móvil.

La madre dice que intenta ponerse en su lugar. Es un poco complicado cierto, pero no imposible. Más que en su lugar, quizás empatía.

Impresiona (y mucho) que la labor docente de la madre en un tema que se supone es importante para ella (incluso para protagonizar un programa de televisión) se limite a la reprimenda y al castigo. ¿Y si en vez de educar a los hijos empezamos por los padres?

 

00:08:51 min. a 00:16:28 min. Terapia Conductual.

Terapia cognitivo conductual, es decir para cambiar hábitos, con adolescentes donde se trabaja el uso del smartphone y redes sociales.

Una vez más los adolescentes que desarrollan la terapia nos hablan del uso abusivo del dispositivo, necesidad de tenerlo cerca día y noche, bajada de rendimiento académico, aislamiento…¿Adicción?

¿La culpa es del dispositivo? Yo diría más bien que es del uso que se le da ¿no?

¿Qué tal si establecemos normas juntos?

Es el momento en el que por fin asumamos que también debemos acompañarles en el aprendizaje del manejo de herramientas digitales y tecnológicas.

Hay muchas plataformas que nos guían en el empleo de las tecnologías con los menores, que también valen para nosotros.

Te dejo aquí por ejemplo el blog de Pantallas Amigas.

Cosas básicas

  • Liberar espacios de tecnologías mientras comemos, estudiamos, dormimos.
  • Contratos conductuales.
  • Hábitos saludables incompatibles con el uso de dispositivos.
  • Sensibilización.

00:16:28 min. a 00:27:54 min. Entrevista a Marc Masip.

Jordi Évole entrevista a Marc Masip Montaner, director del programa Desconect@, donde se trata la “adicción a las nuevas tecnologías”, como así se muestra en su página web.

Jordi Évole:

No era conscientes Marc de que estuviéramos tan enganchados a los móviles.

Marc Masisp:

Todavía no está catalogado como adicción, aunque nosotros lo tratemos como tal… si no es una enfermedad médica es una enfermedad social.

Entonces, una preguntita. ¿Por qué estamos hablando de manera persistente de adicción?

Un adicción es algo muy serio, que causa un enorme trastorno en la vida de las personas que la sufren, y aquí parece que estamos equiparando la heroína al móvil.  Eparquio Delgado.  Enganchados al móvil. Por qué es un error hablar de adicción

En Adicciones inexistentes y miedo al presente: las únicas “enfermedades sociales” que se vieron en “Salvados” se puede leer también el por qué no es correcto catalogarlo como adicción, así como el panorama general en datos de conexión y uso.

Afirmaciones de Marc Massip.

Es un nativo digital que no entiende el mundo sin tecnologías.

Dejo aquí este artículo de Cristina Aced Ser nativo digital no implica ser digital, para puntualizar sobre esta afirmación.

Un teléfono convencional sirve para todo esto (casos de emergencia) pero los niños no lo quieren porque no mola.

Claro. Es que no estamos hablando de lo mismo.

Un teléfono móvil vale para hablar, un smartphone para escuchar música, comunicarse a través de redes o mensajería, estar informados y conectados.

Como dice alguien cercano a mi, es como si comparas un carro con un coche.

La responsabilidad de que nuestros hijos estén así es de los padres, de los adultos.

Destaco esta frase de Genís Roca en Los nativos digitales no existen: Nuestra generación y la siguiente deberán desarrollar y normalizar los usos de esta poderosa tecnología

No creo que tengamos que sustituir lo real por lo virtual. Nunca será lo mimo un beso que un icono de un beso.

¿Realmente alguien piensa que hoy en día no tenemos claro que una sonrisa cara a cara no es lo mismo con emoji?

No hay duda alguna en esto. Lo que ha traído el mundo de la conexión, mensajerías y redes, Internet, han sido nuevas formas de comunicación e interacción.

A parte dejo la intervención de que el periodista Jordi Evole esté “enganchado al móvil”.

El smartphone nos facilita estar informados aquí y ahora. Nos permite la inmediatez, no sólo con las alertas de última hora de un periódico, también a través de redes sociales.

¿Un periodista con Twitter? ¿Un periodista consultando últimas noticias en el móvil?  ¿De verdad qué es extraño?

De acuerdo con Évole:

¿Cómo se mantenía informado un periodista en el siglo XX? ¿Cuánto tiempo dedicaba a ello? ¿Periódicos? ¿Radio? ¿Tenía adicción a la información?

00:27:55 min. a 00:30:29 min. Uso del teléfono móvil (Smartphone).

8-10 horas al día…. Es mi reloj, mi alarma mi despertador…. Voy a hacer un día de desintoxicación virtual… Soy esclavo…

Entrevista a Gustavo Entrala experto en innovación digital. Responsable del proyecto de la introducción de El Vaticano en Twitter.

Considera que ha sido una persona enganchada al móvil. Comenta que hubo un momento que no podía ni concentrarse en su trabajo, o quedarse sin batería podía ser una situación de angustia. ¿Adicción u otro caso de uso inadecuado?

Luego se incluyen una serie de entrevistas espontáneas a varias personas con respecto al uso que hacen del smartphone.

La verdad es que escucharlo pone los pelos de punta. Se comunica con la pareja de baño a baño con el móvil, no existe conversación, tensión por no tener cobertura o que se apague el teléfono…

¿Y si reflexionamos qué está pasando? ¿Por qué esta manera de emplear el smartphone?

Recordemos que un smartphone es un teléfono inteligente, llevamos un pequeño ordenador encima conectado a Internet.

¡Claro que se emplean más horas! No se utiliza sólo para hablar, tiene otras funciones, informar, consultar, hablar, escribir, comprar, jugar, compartir…

No discuto un mal uso, no discuto sus riesgos.

En ningún momento niego que existe una mala gestión o un uso abusivo.

00:42:40 min. a 00:46:52 min. En la puerta del cole.

Hablando de la edad recomendada en la que el menor debería tener su primer móvil

No puedo estar más de acuerdo con Juan García divulgador tecnológico y formador, cuando escribe en Desmontando “Salvados: Conectados” y la adicción al móvil que lo realmente importante es saber cuándo pueden manejarlo sin supervisión.

Me pareció interesante la intervención de un profesor en el que apunta que es un tema a trabajar desde antes de los 12 años, conocer el entorno en el que se mueven y consecuencias.

00:46:52 min. a 01.00:21 min.  Zygmund Bauman habla.

Las frases que he seleccionado de la entrevista, muestran cómo ve este sociólogo y filósofo la conexión.

La gente no piensa en el diablo que pone en su bolsillo en forma de teléfono móvil.

Están constantemente disponibles. No tienen vida privada.

Yo no estoy a favor de todo esto.

Somos solitarios en contacto permanente.

Estamos solos porque estamos en contacto constantemente.

Es un sentimiento muy agradable. Siempre estas en contacto, nunca estas solo.

Lo que han perdido son eso que los sociólogos llaman “habilidades sociales”.

Sin diálogo estamos acabados.

Vivimos en un mundo caótico y desorganizado.

No niego los beneficios de la comunicación a través de Internet.

Las tecnologías dan oportunidades, pero tienen un  precio que tienes que pagar.

Twitter es la manera de evitar ser excluido de la esfera pública.

La gente compra regalos, sobre todo los padres a sus hijos, para no sentirse culpables porque tienen teléfonos móviles  y están constantemente disponibles.

El mejor regalo que puedes hacer a la gente que quieres es darles el sacrificio de tu tiempo.

Estoy completamente de acuerdo en que tenemos que lograr un equilibrio entre los beneficios que obtenemos de las nuevas tecnologías y el precio que pagamos.

Hasta aquí “Salvados”. ¿Cómo lo veo yo?

A lo largo del post he dejado clara mi postura.

Tratar este tema como una adicción lo considero desacertado. Desde luego sí existen evidencias de un uso abusivo del dispositivo.

La tecnología, redes sociales, Internet… Es tremendamente nuevo aunque parezca que lleva con nosotros toda la vida.

La responsabilidad es nuestra, de los adultos. No podemos caer en esa trampa que tanto se escucha de que los niños han nacido ya sabiendo de “esto”.

Y tenemos que empezar por nosotros mismo. Es normal, somos principiantes.

Un ejemplo, al comparte un electrodoméstico necesitas leer las instrucciones para manejarlo, ¿cierto?

Claro está  que los dispositivos son familiares para ellos, pero debemos guiarlos en su uso, en los hábitos, en las normas. Hacerles competentes en el uso tecnológico.

Y no me refiero sólo a la manejo de una mensajería o de que no lo pongan en la mesa, sino como una herramienta más de su vida cotidiana.

Vivir una revolución no es fácil pero es apasionante

Van apareciendo ciertos aspectos negativos. Pensemos en el por qué y solventemos sin aspavientos, sin sirenas de alarma y sí de aviso.

Han nacido nuevas formas de información, expresión, comunicación.

No caigamos en que los tiempos anteriores fueron mejores.

Tenemos respeto, inquietud ante los cambios…

Estamos conectados. Sí.

Por cierto, puedes ver el programa aquí .

 

 

 

 

 

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